Formas sencillas de incorporar pautas saludables a tu vida
18 de noviembre de 2006Categorías: Herbalife nutricion
¿Te resulta impensable arañar 30 minutos de tu apretada agenda para dedicarlos al deporte?
¡Pues no es imposible!
Todo lo que haces implica actividad de algún tipo, pero cuando la etiquetamos como "ejercicio" se convierte en algo así como una obligación, y nos resistimos a hacerlo. Es tiempo de que volvamos a planteárnoslo.
El ejercicio realizado de forma regular beneficia a tu cuerpo y mente, ayuda a reducir el estrés, tonifica y refuerza los músculos, mejora la movilidad de las articulaciones, quema grasa corporal, elimina toxinas, aumenta la densidad ósea ¡y muchas cosas más!
No prives más a tu cuerpo de estos beneficios... ¡empieza HOY MISMO!
¡En forma de por vida!
Antes de que leas la lista de ideas que hemos elaborado, comprueba las pautas de seguridad siguientes. Hagas lo que hagas… ¡hazlo con seguridad!
- Calienta antes de hacer ejercicio para evitar lesiones.
- Si no te sientes bien, deja de hacer ejercicio y consulta con tu médico.
- Bebe mucha agua, especialmente si hace calor.
- No hagas deporte después de haber ingerido comidas copiosas.
- Antes de embarcarte en un programa de ejercicios, consulta tu estado de forma a tu médico.
- No te sobrecargues: hacer demasiado en poco tiempo no resulta beneficioso para los cuerpos que han llevado una vida sedentaria hasta el momento. Ve aumentando la intensidad de forma gradual, dejando que el cuerpo se ajuste.
Para que te resulte útil una actividad y se clasifique como "ejercicio", debes ejercer un determinado grado de esfuerzo. El programa más beneficioso recomendado por expertos en salud es de 30-40 minutos de ejercicio físico constante cada día. Si lo que intentas es perder peso, intenta no centrarte en cuánta grasa acumulada quieres perder. Perder peso es sólo una de las ventajas del ejercicio: los efectos acumulativos de la actividad realizada de forma regular son mucho más poderosos. Simplemente espera a ver lo distinto que te sientes.
Ten en cuenta que la cantidad de energía que tu cuerpo utilice dependerá del tipo de actividad, su duración, tu proporción músculo-grasa, tu edad, sexo y forma física.
Sabrás que estás utilizando mucha energía cuando sientas calor y te quedes sin aliento.
Y no tienes que perderte tu programa de televisión favorito, simplemente ve la televisión de pie. Puedes introducir todo tipo de actividades: footing o marcha in situ, saltos, estiramientos, ejercicios con los brazos con las dos latas de judías, usar una mini cama elástica. Piensa en comprar algún artículo pequeño de fitness, como un step o una bicicleta estática… las opciones son infinitas.
Como puedes ver, establecer un auténtico hábito de ejercicio saludable no tiene que ser aburrido o repetitivo. Realiza este esfuerzo tres o cuatro veces a la semana y en muy poco tiempo empezarás a sentir los beneficios. Cuando estés listo para aumentar el ritmo, pide prestados algunos DVDs de fitness o apúntate a clases y no te arrepentirás.